En el ámbito docente,
especialmente en el nivel universitario, se ha transferido conocimiento de
manera teórico práctica, considerando la práctica como el equilibrio o
complemento necesario para la adquisición de los aprendizajes. En este sentido,
me permito proponerles dar un pasito más
incluyendo un aspecto muchas veces dejado de lado: la vivencia.
Ya sean clases
enteramente presenciales o virtuales, o una articulación de ambas, la diversidad de personas que asisten a las
aulas requiere que pongamos en valor algunas estrategias lúdicas enriquecedoras
donde el cursante se sienta protagonista y desafíe su “estar en el mundo”.
¿Por qué? Porque los aprendizajes propuestos desde una
Pedagogía Lúdica que implica un proceso inverso (vivencia, reflexión,
sistematización de contenidos) al paradigma de la Pedagogía tradicional con la
que muchos de nosotros transitamos las escuelas, aportan el lugar de protagonismo necesario, un lugar en el que hay que
hacerse cargo de lo que pones en palabras y ser consecuente con los actos
propios, un lugar de registro del Otro como persona, cargado de su propia
subjetividad con el que seguramente debamos consensuar para poder compartir, un
lugar donde la imaginación se hace presente para encontrar alternativas en
favor de todos, un lugar donde el aprendizaje se torna menos complejo y más
receptivo.
¿Por qué eludir el
juego entonces? ¿Por qué para que algo sea académico tiene que ser solemne,
aburrido y abstracto?
Actualmente, se está haciendo
más visible el trabajo que desde hace años vienen haciendo personas muy
comprometidas con “enseñar a jugar y redescubrir el juego” en niveles
primarios, secundarios y desde espacios de Formación Docente, proponiendo la
ampliación del abanico de propuestas en las que se incluyen estrategias
lúdicas. En el caso Universitario, estos espacios se dan en Carreras del tipo
Humanísticas o en relación a Extensión Universitaria y los Programas que
trabajan en barrios o escuelas. También, se han empezado a incorporar en cursos
virtuales, ejemplo de ello son los Cursos ofrecidos por el CITEP.
La tendencia sobre la
que se investiga hoy, es Gaming o Gamification, que es nada más ni nada menos
que la incorporación del Juego en los ámbitos laborales. Recuperar la propia matriz de aprendizaje lúdico para desdramatizar y
encontrar diversas soluciones a un mismo conflicto, proyectar y expandirse. Para
repensar lo obvio, es necesario preguntarnos acerca de nosotros mismos. La carga emocional que implican las
estrategias lúdicas que utilizamos, coloca a las personas en un espacio
transicional, de conexión con su creatividad y los enfrenta a sus propios
saberes: este es el lugar de la resistencia. Nos resistimos a corrernos del espacio confortable que nos dio nuestra
práctica probada durante tantos años y nos cuesta asumir el cambio.
La implementación de
estrategias lúdicas, es enriquecedora en múltiples niveles. Dice Graciela Scheines (Licenciada en Letras
y Dra.
en Filosofía y Letras por la UBA. Investigadora. Escritora):
“Las cárceles imponen sus normas. Jugar nos hace
libres. Pero como sólo se juega desde el caos o el vacío, paradójicamente jugar
es fundar un orden, levantar una tienda en la intemperie”. El juego, para la adquisición de
aprendizajes puede estar presente como fondo, como forma y como contenido.
Jugar reúne, implica comunidad,
transforma en cada aparición espontánea o no, la vida de las personas, nos
ayuda a tener una disponibilidad lúdica frente a los aspectos de la
cotidianeidad más terribles. El
juego provoca sinergia constructiva y crea puentes invisibles donde andamiar
los aprendizajes.
No es necesario ser un
animador de cumpleaños para preparar las clases de manera lúdica y creativa.
Sí, exige de un compromiso, de
actualizarse, de registrar la presencia de un Otro, de un pulso lúdico
dispuesto a entrar en comunicación expresiva y, de poner el cuerpo (sí, en
la virtualidad también se puede!).
Estrategias lúdicas en la Universidad, sacá el “Ser Jugante” que hay en
vos!
*
Elsa B Aubert (Elsie) (@ebaubert) es Licenciada en Educación y Ludoeducadora. Actriz y Narradora Oral.
Se desempeña actualmente en la Dirección de Programas de la Asociación Civil IPA Argentina, por el
Derecho del niño/a a Jugar. Es Docente Formadora del Instituto IPD C-217 de la misma Asociación en Juego, Lenguajes expresivos, Pedagogía Lúdica y Alfabetización Integral.
También se desempeña como tutora virtual
en los cursos CITEP. Es fotógrafa
aficionada con proyectos particulares en desarrollo.