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martes, 18 de mayo de 2021

Lo que el 2020 nos dejó: “Hacer viable lo inédito en un mundo de sensaciones, de amor (y pasión por el vínculo pedagógico), que pone en diálogo lo virtual y lo presencial, como praxis pedagógica en constante sintonía con otres”. Por Luisina Ferrante *

 

Mis aprendizajes más significativos fueron que sin amor no hay nada que pueda hacerse en un contexto de crisis y con tanta incertidumbre por delante. Y cuando me refiero al amor, quiero no sonar naif con la palabra en sí, sino transmitir la necesidad de sentir pasión y querer mucho la profesión docente que une ejerce todos los días y que la elige aún más después de este 2020. Amor al vínculo pedagógico que implica el aula y el proceso de enseñanza y aprendizaje, amor, respeto y compromiso por tus pares. En ese 2020 aprendí más el sentido de la contención, del trabajo colaborativo con otres, la importancia de la escucha y de parar la pelota para contextualizar e identificar qué es necesario y qué podemos hacer junto a quiénes. Si bien fue un año raro y difícil, fue también muy desafiante, porque no podíamos como educadores quedarnos sentados esperando que el tiempo pase, la demanda, la planificación, la necesidad del encuentro fue constante e inmediato. Mi sentipensamiento fue "lo inédito viable", tomado de Freire y de una compañera educadora de toda la vida. Hicimos viable lo inédito, y fuimos parte de un mundo de sensaciones pedagógicas, de subir y bajar, de emocionarnos y extrañar, y a la vez darnos cuenta que estábamos en el camino correcto, porque las retribuciones y los mensajes de fuerza entre colegas, en espacios de formación fueron muchos y me (nos) motivaron a seguir y ponerle el cuerpo a una situación muy compleja, que por momentos se puso muy cuesta arriba. Valoro mucho no haberme (nos) detenido en lo que sentíamos podíamos sumar y encontrar las herramientas para hacerlo en la práctica misma, en el prueba y error. No buscar el resultado perfecto, sino encontrar o generar los espacios desde la virtualidad que sean funcionales a un contexto donde no solo la educación estaba en crisis. En mi profesión como docente y en mi trabajo dentro de Wikimedia Argentina, fue aprender de un día para el otro, y seguir aprendiendo en el proceso, cómo organizar zooms con más de 500 personas, poder comunicar y acompañar en un proceso de muchas preguntas y casi ninguna solución salvadora. Fue una praxis pedagógica en constante sintonía con otres. No existió la herramienta o propuesta didáctica perfecta que nos haya salvado, sino que existieron los espacios de encuentros y formación urgentes y necesarios que nos permitieron a nosotres como docentes encontrar algunas respuestas para sostener la escolaridad en contexto de virtualidad total, y tener a mano voces y recursos que nos permitan ajustarlo de forma situada. También considero que muches nos animamos a ir más allá de lo establecido y poder encarar proyectos de trabajo y experiencias, que si no hubiesen surgido en este contexto, quizás todavía estaríamos esperando el momento ideal para hacerlo.

Creo que tener más conciencia sobre nuestro rol como productores y creadores de contenido en internet llegó para quedarse. El manejo abrupto de millones de aplicaciones para comunicarnos y generar recursos, si bien fue abrumador, también implicó un proceso necesario para todes de alfabetización digital, que no solo implicó el uso de la herramienta en sí, sino el uso crítico de las mismas, adentrarnos a debatir sobre protección de datos, leyes de copyright y seguridad en internet. Todas estas cuestiones estuvieron muy presentes en los espacios docentes que al menos yo habito, y permitieron profundizar debates y abrir otras experiencias de uso de materiales y recursos digitales, y desde mi perspectiva nos permitieron estar más activos en el espacio público que hoy en día implica internet: habitarlo más críticamente y pensarlo también desde una perspectiva pedagógica en nuestra práctica docente y con les estudiantes.

Si tengo que pensar en un contexto híbrido, reservaría los momentos presenciales para profundizar con mis estudiantes en el contenido que requiere mayor trabajo de análisis crítico, de debate y puesta en común de enfoques y perspectivas. También aprovecharía esos espacios para generar instancias colectivas y participativas de trabajo que permitan interactuar con les otres, que luego puedan sostenerse en las instancias virtuales. Establecería un diálogo entre lo presencial y lo virtual, para aprovechar en lo presencial actividades de expresión y contención entre pares. Más teniendo en cuenta si esta bimodalidad sería porque aún atravesamos una situación de pandemia o crisis sanitaria, que también demanda un acompañamiento emocional específico.

 

* Luisina Ferrante (@luli_ferrante) profesora de Historia (Facultad de Filosofía y Letras, UBA), Magister en Derechos Humanos y Políticas Sociales (CEDEHU, Universidad Nacional de San Martín). Tiene un Diploma en Educación y Nuevas Tecnologías (PENT-FLACSO) y es Doctoranda en Educación y Sociedad en la Universidad de Barcelona. Trabajó en Sitios de Memoria en las áreas específicas de educación y fue integrante del Equipo de Investigación y Relevamiento de la Dirección de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario del Ministerio de Defensa de la Nación, relevando especialmente documentación vinculada al desarrollo del conflicto bélico del Atlántico Sur. Es la Coordinadora del Programa de Educación y Derechos Humanos de Wikimedia Argentina y también es profesora de Historia en escuelas de jóvenes y adultos en la Ciudad de Buenos Aires. Ama jugar al fútbol, el rock nacional, los Beatles y River Plate!

martes, 6 de noviembre de 2018

Innovación y pasión para generar un pensamiento crítico que ponga los conocimientos aprendidos al servicio de la construcción de una sociedad más igualitaria. (Entrevista a Camila Murray)



Al igual que en los años anteriores, este año seguiremos con la publicación de entrevistas realizadas a docentes y a estudiantes, como insumos para la reflexión sobre nuestras prácticas y sobre los aprendizajes. Las respuestas de docentes y estudiantes, sujetos directamente involucrados en las prácticas sobre las cuales nos proponemos reflexionar en este Blog resultan fundamentales para profundizar el grado de análisis. Claro que podemos estar de acuerdo o no, claro que podemos disentir con determinadas apreciaciones y reconocer en las respuestas (y en las preguntas) posicionamientos pedagógicos e ideológicos compartidos o no pero de cualquier manera, los relatos en primera persona son siempre insumos de gran valor para construir y (re)pensar nuestros propios posicionamientos. En este caso es un placer publicar la entrevista que gentilmente respondió Camila Murray *.

En sus primeras respuestas, Cami caracteriza al docente como un guía que, con su pasión y simpatía, contagia las ganas de aprender y se convierte en una puerta de entrada que invita al deseo por el conocimiento, respetando las características individuales y los intereses de cada estudiante.

  • Cami, ¿Qué es para vos “ser docente”?
  • Para mi ser docente, es ser esa persona que va a guiar en el estudio y el que ayuda a comprender ciertos temas de las diferentes materias teniendo en cuenta todas las dificultades e individualidades de los estudiantes.

  • ¿Qué características creés que debería tener un docente para ser mejor como facilitador de los aprendizajes de les estudiantes?
  • En mi experiencia, los docentes que lograron que yo pueda, mediante ellos, entender una materia y aprender de ella fueron los que me transmitieron pasión por lo que estaban haciendo y por lo que me estaban contando. Cuando escucho a una persona que cuando habla de un tema se le iluminan los ojos y transmite su pasión en las clases, se logra que a mí me agarre curiosidad y piense “¿qué es de todo esto lo que los hace sentir así? ¿qué es lo que ellos vieron en esta materia que les fue tan emocionante?”. Esa fue la característica principal, común, de todos los profesores que me facilitaron materias y, coincidentemente, fueron las materias que a mí también más me apasionaron, porque la mayoría de las veces, al terminar sus cursadas, podía encontrar la respuesta a las preguntas que me hacía y terminaban teniendo sentido, porque mediante ellos, yo pude encontrar los puntos que me podían apasionar e interesar a mí y eso me fue suficiente para incentivarme al estudio, a la lectura o a la investigación. También normalmente estos profesores, transmitían cierta simpatía, y la simpatía con la pasión, son dos características que llevan a mostrar a esa persona más accesible, para poder preguntar y para poder relacionarse.

A la hora de relatar los objetivos que se pone cuando comienza una cursada, Cami no arranca con el clásico “aprobarla” sino que prefiere que no sea aburrida y le confiere a les docentes una importancia central en este sentido. En la siguiente respuesta, Cami nos invita a innovar, a dejar de repetir fórmulas obsoletas que no dan ningún resultado y que desconocen el contexto en el que nuestres estudiantes aprenden.

  • ¿Cuáles son tus objetivos cuando comenzás una cursada?
  • Lo primero que espero hoy en día cuando empiezo a cursar una nueva materia es que no se me haga pesada o un bodrio. Varias veces que no la sienta así depende del docente que tenga enfrente porque si el docente no me la transmite como una carga, yo le puedo encontrar el gusto y le puedo encontrar el punto en el que me interese, para que me pueda servir y en qué la voy a poder usar a lo largo de la carrera o después de haberla terminado.

  • Si tuvieras que hacer una propuesta de cambio concreto que pudiera aumentar el compromiso, la motivación y la participación tuya y de tus compañeres, ¿qué propondrías y por qué?
  • Creo que lo principal sería innovar un poco, dejar de regirnos por los mismos métodos e ideas de hace doscientos años, donde no había el nivel tecnológico de hoy en día, donde los estudiantes no estaban bombardeados constantemente con información de todo tipo. Dejar de plantear al docente como la persona con la sabiduría superior con el acceso a información que sólo nos puede llegar a través de él/ella. Eso se pudo haber creído hasta hace 20 años, pero hoy en día es insostenible. Somos una generación que nos aburrimos rápido, que en el bolsillo tenemos acceso a mucha más información de la que puede tener cualquier docente y que no nos gusta que nos estén aleccionando constantemente como método de enseñanza. Yo propondría contenidos más dinámicos, actividades fuera de las dos, tres o cuatro horas con alguien diciéndote algo exactamente igual a cómo lo vas a leer después. Actividades que te ayuden a analizar los textos, que te ayuden a memorizar si es necesario, a relacionar los contenidos, etc.

Cerrando la entrevista, Cami nos recomienda una película y pone a la Educación en un lugar tranformador de la sociedad y, al mismo tiempo, como un moemento depreparación para un mundo que, respetando las individualidades y las diferencias, sea al mismo tiempo, un mundo para todes.

  • Si tuvieras que recomendarle a l@s docentes un libro, una canción, una película o algún video que considerás “relevante” para mejorar la práctica docente, ¿qué libro, canción o película nos recomendarías y por qué?
  • Recomendaría la película “Freedom Writers”, porque fue una de las primera películas que vi que me volaron la cabeza, toca muchas cosas que me llaman muchísimo la atención como: la segunda guerra mundial, el holocausto, Ana Frank, conciencia de clase y “raza”, mujeres protagonistas con ideales claros, el análisis y crítica a la educación actual y la desigualdad que atraviesa la misma, y cómo se logra plantear un modelo educativo más empático e igualitario.

  • ¿Cuáles son y cuáles “deberían ser”, en tu opinión, los objetivos de la Educación?
  • Los objetivos de la educación deberían ser prepararnos para las diferentes formas que podemos contribuir a la sociedad de la que formamos parte, ya sea desde un punto de vista laboral o intelectual. Debería darnos herramientas para generar un verdadero pensamiento crítico, que nos dé más preguntas que respuestas y que nos genere la curiosidad necesaria para que nos interese averiguar esas respuestas. Porque al fin y al cabo, a todos nos gusta educarnos, a todos nos gusta saber más de algo que nos interese, pero para eso nos lo tienen que presentar de una forma atractiva y con un fin, claramente también creo que tiene que haber todo un sostén socio-político que nos haga creer que algo de todo ese conocimiento tiene un fin y vamos a poder beneficiarnos a partir de él. Como también se tiene que reconocer que no todos los estudiantes tienen los mismos intereses, las mismas facilidades, por lo que debería haber una educación con planes e instituciones con distintas posibilidades de estudio, para que el fin no sea alimentar una sola de todas nuestras inteligencias. Y finalmente, que nuestra finalidad no sea responder a un sistema, si no contribuir al crecimiento colectivo y con la suficiente diversidad para generar una sociedad más rica y menos ignorante.

* Camila Murray (@camilamurray) es estudiante de Veterinaria en la Universidad de Buenos Aires y todavía no sabe bien en que se va a especializar. Aunque nació en Buenos Aires, pasó su adolescencia en Bariloche para luego volver a la capital a estudiar, por lo que siente necesario por lo menos dos veces al año volver a la tranquilidad y familiaridad del sur. Le gusta mucho viajar, leer, dibujar, escuchar música e irse de campamento con les amigues. Como también salir a tomar cerveza y/o bailar.

martes, 18 de septiembre de 2018

Enseñar a “aprender a aprender”. (Entrevista a Vanina Pereyra)



Al igual que en los años anteriores, este año seguiremos con la publicación de entrevistas realizadas a docentes y a estudiantes, como insumos para la reflexión sobre nuestras prácticas y sobre los aprendizajes. Las respuestas de docentes y estudiantes, sujetos directamente involucrados en las prácticas sobre las cuales nos proponemos reflexionar en este Blog resultan fundamentales para profundizar el grado de análisis. Claro que podemos estar de acuerdo o no, claro que podemos disentir con determinadas apreciaciones y reconocer en las respuestas (y en las preguntas) posicionamientos pedagógicos e ideológicos compartidos o no pero de cualquier manera, los relatos en primera persona son siempre insumos de gran valor para construir y (re)pensar nuestros propios posicionamientos. En este caso es un placer publicar la entrevista que gentilmente respondió Vanina Pereyra *.

En sus primeras reflexiones, Vani piensa al docente como una guía (o un acompañante) que genera un clima de confianza y respeto mutuo en el que la mayoría (“sino todos”) l@s estudiantes aprendan y aprueben.

  • Vani, ¿Qué es para vos “ser docente”?
  • Ser docente, para mí, significa ser una ayuda, una guía para el estudiante. Una persona que puede que sepa un poco más en cuanto a contenidos de la materia de la que está a cargo, pero que lo más importante que tiene es la habilidad para conectar con el alumno de manera de permitirle encontrar su propia manera de aprender. Es decir, la idea del docente, de grupo sobre todo, no debería ser homogenizar en forma y contenido sino tratar de encontrar un camino común al aprendizaje, y de no encontrarlo, su tarea principal seria buscar nuevas estrategias en pos de ese aprendizaje.

  • ¿Cuáles son tus objetivos/propósitos/expectativas de logros cuando comenzás una cursada?
  • Al comienzo de cada cursada mi expectativa principal es que se cree un buen ambiente entre estudiantes y docentes; de confianza, para que puedan acercarse y preguntar todo lo que necesiten, pero también de respeto mutuo. Con respecto a la enseñanza-aprendizaje-aprobación obviamente la idea es ayudar a que la mayoría sino todos, aprueben.

A la hora de pensar en las características que deberíamos tener l@s docentes, Vani prioriza la “buena onda”, las ganas de realizar nuestra tarea y la pasión que le ponemos a la misma, como condimentos fundamentales para despertar en l@s estudiantes el deseo de aprender.

  • ¿Qué características creés que debería tener un docente para ser mejor como facilitador de los aprendizajes de l@s estudiantes?
  • Un buen docente debería tener primero que todo buena onda con los alumnos (en general, lo cual no implica que te caiga bien todo el mundo tampoco), ganas de hacer docencia, paciencia, respeto por los alumnos, ser claro en sus exposiciones, tener alguna idea de pedagogía, ganas de seguir formándose. Primero que todo las ganas, la buena onda, la pasión por lo que uno hace en cualquier tarea que nos propongamos no es que aseguran buenos resultados pero seguramente nos acercan a ellos, sobretodo en este caso que tenemos la contraparte del estudiante que creo que se ve impulsado si tiene un estímulo positivo enfrente. La claridad, la pedagogía y las ganas de seguir formándose van más a lo que uno tiene como background profesional, herramientas que no solo sirven para estimular al estudiante a que se ponga las pilas con nuestra asignatura sino también para resolver situaciones problemáticas dentro del proceso de aprendizaje.

Cerrando la entrevista, Vani nos recomienda la famosa serie catalana “Merlí” y reflexiona en la importancia de enseñar (y aprender) a aprender, apropiándose de herramientas que permitan aprender de manera constante y continua nuevos conocimientos.

  • Si tuvieras que recomendarle a otr@s docentes la lectura de un libro, una canción, una película o algún video, ¿qué nos recomendarías y por qué?
  • Recién la empecé a ver pero me resulto interesante y diferente la forma que tiene de ver al adolescente la serie española (catalana) “Merlí” de NETFLIX.

  • ¿Cuáles son y cuáles “deberían ser”, en tu opinión, los objetivos de la Educación?
  • El objetivo de la educación, y me enfoco en la universitaria que es en la que estoy implicada, debería ser enseñar a aprender, es decir, darle herramientas al alumno que pueda utilizar cada vez que se enfrente a un nuevo texto, asignatura, tarea profesional.

* Vanina Pereyra es docente e investigadora en formación en la Universidad de Buenos Aires. Es Veterinaria y actualmente se está formando como investigadora con una Beca de Maestría UBACyT, y como docente en la Especialidad en Docencia Universitaria de la misma universidad. Es ayudante de primera en el área de Química Biológica.

martes, 24 de octubre de 2017

Un círculo sin fin hacia una sociedad de personas libres. (Entrevista a Inés Kasparas)



Al igual que en los años anteriores, este año seguiremos con la publicación de entrevistas realizadas a docentes y a estudiantes, como insumos para la reflexión sobre nuestras prácticas y sobre los aprendizajes. Las respuestas de docentes y estudiantes, sujetos directamente involucrados en las prácticas sobre las cuales nos proponemos reflexionar en este Blog resultan fundamentales para profundizar el grado de análisis. Claro que podemos estar de acuerdo o no, claro que podemos disentir con determinadas apreciaciones y reconocer en las respuestas (y en las preguntas) posicionamientos pedagógicos e ideológicos compartidos o no pero de cualquier manera, los relatos en primera persona son siempre insumos de gran valor para construir y (re)pensar nuestros propios posicionamientos. En este caso es un placer publicar la entrevista que gentilmente respondió Inés Kasparas *.

En sus primeras reflexiones, Nechu nos invita a pensar el rol docente como el rol de alguien que se involucra, que acompaña, que transmite, que ayuda y que (fundamentalmente) inspira. En este sentido, espera que el docente sea simpático, accesible, paciente y tan apasionado que contagie su pasión.

  • Nechu, ¿Qué es para vos “ser docente”?
  • Para mi “ser docente” es involucrarse con los estudiantes para hacerlos crecer de alguna manera, acompañándolos en el continuo descubrimiento de cosas nuevas. Es animarse a plantarse en una clase llena de individuos completamente distintos, y tomar el desafío de encontrar la manera de transmitir eficazmente el interés por algo. Es ayudar a cada alumno para que este logre conseguir las herramientas que quiere, necesita y merece. Es inspirar a los mismos para que se superen más allá de los contenidos de la materia.

  • ¿Qué características creés que debería tener un docente para ser mejor como facilitador de los aprendizajes de l@s estudiantes?
  • Me voy a enfocar en las características personales del docente, ya que estoy convencida de que todos los docentes tienen una excelente formación como para haber llegado a ocupar ese puesto (aún más en una universidad como la UBA). Antes que nada, me resulta importantísima la simpatía del docente, que no sea “malo”. Cuando yo como alumna veo al docente como alguien intimidante y poco accesible, lo más seguro es que no me acerque al mismo para evacuar mis dudas e inquietudes. Es así como termino sin entender ciertas cosas, o me limito tan solo a lo que está en la bibliografía. Además, a esto se le suma que muchas veces cuando leo la bibliografía no entiendo bien del todo la manera en que se explica cierto tema, dejando así “baches” en el contenido de la materia. También es importante la paciencia y la empatía del docente, las cuales para mi van de la mano. Empatía para comprender que no todos tenemos los mismo ritmos y tiempos disponibles para estudiar, y paciencia para saber explicarnos una y ooootra vez de distintas maneras cuando no logramos entender algo. Por último, para mí lo más importante es que el docente sea un apasionado de la enseñanza. No sirve de mucho cuando una persona se para en frente de la clase con una infinidad de conocimientos sobre la materia sin saber cómo transmitírnosla a nosotros. En cambio, es muy distinto cuando sentimos que el docente a cargo esta tan interesado en que aprendamos como lo estamos nosotros. Es por esto que disfruto plenamente del docente que sabe explicar de distintas maneras hasta el hartazgo un tema cuando no lo entendemos, el que genera debates entre nosotros, el que nos hace cuestionar los contenidos de la materia y lo que él dice y el que nos incita a ver el mundo de otra forma a través de la aplicación de los conocimientos vistos en clase.

A la hora de relatar los objetivos que se pone cuando comienza una cursada, Nechu cuenta cómo se modificó esto a lo largo de su carrera, qué espera hoy cada vez que inicia una cursada y cómo influyen l@s docentes que “le tocan” en la manera en que desarrolla, con sus compañer@s, las estrategias para cumplir sus objetivos.

  • ¿Cuáles son tus objetivos cuando comenzás una cursada?
  • Cuando empecé la carrera, mi primer objetivo era aprobar la cursada. Tal como el nombre “carrera” indica, nos queremos apurar para tratar de terminar lo antes posible, y más todavía cuando sabemos que nos quedan varios años por delante. Sin embargo, a medida que fui avanzando, empecé a tomar cada inicio de cursada como un desafío, como una oportunidad nueva para ponerme a prueba y superarme. Por momentos me siento como una nena de nuevo, que está jugando un juego muy difícil al que le querés ganar (aunque en realidad estoy como tratando de actualizarme a una versión de mí misma más nueva y piola). Y ni hablar de lo divertido que se vuelve cuando ese juego lo jugas en grupo, formando un equipo “en contra” de la materia a aprobar. Ahora, cuando empiezo una cursada, espero que al finalizar la misma yo haya crecido. Con crecer me refiero a renovar y ampliar mi percepción de la vida, descubriendo que ahora se nuevos conceptos que me hacen entender a su vez muchas otras cosas (básicamente, haber conseguido instalar la nueva actualización). A su vez, al rato de arrancar la cursada, nosotros los alumnos nos damos cuenta si el docente a cargo nos va a facilitar el aprendizaje o si nos lo va a complicar. Estos últimos son, en mi opinión, los que se nota que saben un montón, pero no logran encontrar una buena manera de transmitir todo ese conocimiento. Cuando nos toca este tipo de docente, no queda más opción que ponerle mucha más garra a la materia para aprobarla, y confiar en uno mismo y en la ayuda de los compañeros para lograr esto.

Cerrando la entrevista, Nechu vuelve sobre la importancia de la “actitud” del docente (y de la manera en que se vincula con sus estudiantes) y del trabajo en equipo, como una instancia de intercambio entre pares que no sólo mejora la relación entre l@s estudiantes sino que favorece enormemente los aprendizajes y sirve como una verdadera “red de contención”.

  • Si tuvieras que hacer una propuesta de cambio concreto que pudiera aumentar el compromiso y la participación tuya y de tus compañer@s, ¿ qué propondrías y por qué?
  • Primero, como dije antes, reconsiderar la postura formal que toman algunos docentes. La relación docente/alumno debería ir en ambos sentidos, donde el docente logre adoptar una actitud receptiva para escuchar a su clase, y no tan solo esperar que la clase lo escuche a él.  Además, también a veces esta bueno (dependiendo de la materia), impulsar el trabajo en equipo y el intercambio de ideas entre compañeros. De esta manera se logra mejorar la relación entre los alumnos, fortaleciendo vínculos que pueden brindar muchísima riqueza dentro y fuera de la clase. En mi caso particular, Veterinaria es una carrera muuuuuuy larga y (aunque arranque hace poco) por momentos nos podemos sentir ahogados y desanimados entre tanto contenido académico. Cuando se tiene un grupo de estudio con compañeros (los cuales son potenciales amigos) las materias se vuelven menos abrumadoras, y todos nos sentimos más acompañados ya que empujamos para el mismo lado. Se termina armando una “red de seguridad” donde nos ayudamos entre todos para poder seguir adelante..

  • ¿Cuáles son y cuáles “deberían ser”, en tu opinión, los objetivos de la Educación?
  • La educación debería ser la impulsora y disparadora de nuestra conciencia. Una conciencia que esté en continuo crecimiento cada día y consiente del infinito tamaño que puede alcanzar. La educación debe ser la base para poder ver el mundo en el que vivimos con perspectiva, y debe llevarnos hacia las herramientas necesarias para  poder solucionar los problemas del día a día. Más importante aún, la educación no debe adoctrinarnos, sino nutrir nuestras individualidades para impulsarnos a crecer como seres pensantes. A su vez, nosotros como seres pensantes sentiremos la responsabilidad en carne propia de garantizar que todo aquel que nos rodea (o no) reciba la educación que se merece. Es así como debería formarse un círculo sin fin que dé como resultado una sociedad de personas libres. Libertad de poder elegir a conciencia entre un espectro amplio o hasta infinito de posibilidades. La educación debe ser la herramienta que nos permita mirar adentro de uno mismo, para así luego poder hallar nuestra vocación y la forma de contribuir para que todos puedan tener las mismas posibilidades que tuvimos nosotros y llevar a cabo su propia introspección.

* Inés Kasparas (@nechuka) es egresada de una secundaria más que chiquita, es estudiante de Veterinaria en la Universidad de Buenos Aires. Acostumbrada a ser Nechu en vez de Ine, disfruta de mirar el día a día con humor, leer libros que sabe que seguramente no va a terminar, dibujar por épocas y lograr concretar viajes que imaginó previamente mientras iba juntando peso a peso.